ONU alerta: más de mil casos de violencia sexual vinculados a la ofensiva rusa en Ucrania
Más de mil denuncias de agresiones sexuales, mayormente cometidas por fuerzas rusas, según la ONU.

La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos informó este viernes que, desde el 24 de febrero de 2022, se han registrado 1.004 denuncias de violencia sexual en el marco de la ofensiva rusa contra Ucrania. El recuento cubre hasta finales de julio y señala que nueve de cada diez casos fueron atribuidos a fuerzas rusas, ya sea el Ejército, la administración penitenciaria o los servicios de seguridad nacional.
Cifras que superan lo que se había pensado
Según el informe, la cifra de mil casos sólo representa una fracción de la realidad, advirtió Danielle Bell, jefa de la Misión de Observación de los Derechos Humanos de la ONU en Ucrania. La metodología incluyó entrevistas confidenciales con cientos de víctimas, análisis de documentos judiciales y registros oficiales. El alto comisionado Volker Türk calificó la situación de «profundamente alarmante» y temió que los actos atroces continúen mientras dure la violencia incesante en el territorio ucraniano.
Perfil de las víctimas y la gravedad de los abusos
Contrario a lo que muchos imaginan, la mayoría de las víctimas son hombres, sobre todo en los centros de detención. Sin embargo, mujeres y niños también aparecen en el recuento, principalmente en zonas ocupadas por Rusia. Los tipos de agresión documentados van desde violaciones colectivas y mutilaciones genitales hasta descargas eléctricas y golpes en los genitales, actos que la ONU describió como «degradantes de carácter sexual». La sobreviviente más joven es una niña de cuatro años; la de mayor edad, una mujer de 82 años, ambas abusadas por autoridades rusas.
Testimonios que estremecen
Una mujer de la región de Zaporizhia contó que un soldado ruso se instaló en su casa y la violó varias veces por semana durante un mes, prometiéndole que su marido detenido recibiría un trato mejor si ella cooperaba. Historias como esa ponen en evidencia el uso del terror sexual como arma de control y castigo, una práctica que la ONU considera un crimen de guerra y una violación grave del derecho internacional.
Exigencias de la ONU y los retos de la justicia
Volker Türk instó a ambas partes, Rusia y Ucrania, a investigar todas las acusaciones creíbles de violencia sexual de forma rápida, exhaustiva e imparcial, y a garantizar que los responsables rindan cuentas ante la justicia. La ONU subraya que la falta de acceso a zonas de conflicto y la intimidación a testigos dificultan la recolección de pruebas, lo que podría dejar muchos casos sin esclarecerse. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue presionando para que se impongan sanciones y se destinen recursos a la atención psicológica y médica de las víctimas.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





