Rebeca Grynspan y Carolyn Rodrigues‑Birkett lideran la votación del Consejo de Seguridad para la Secretaría General de la ONU
Grynspan y Rodrigues‑Birkett se afianzan como las principales opciones mientras EE.UU. y China siguen sin consenso.

Resultados de la tercera ronda de votación
El Consejo de Seguridad de la ONU cerró la tercera ronda de escrutinio con 9 votos a favor de Rebeca Grynspan y 8 a favor de Carolyn Rodrigues‑Birkett, mientras que Rafael Grossi obtuvo solo 5 apoyos. La distribución de los votos refleja la ausencia de consenso entre los dos miembros permanentes con mayor peso, Estados Unidos y China, que siguen sin alinearse.
Cómo funciona el sistema de votación
En el proceso de selección, los delegados pueden emitir un voto Encouraged (a favor), Discouraged (en contra) o No Opinion, que equivale a una abstención. Dentro del grupo Discouraged se distingue entre un simple rechazo de un miembro no permanente y el veto ejercido por cualquiera de los cinco miembros permanentes. Un veto anula la candidatura al instante.
Cifras que marcan la diferencia
Grynspan sumó 9 votos Encouraged, 5 Discouraged y 1 No Opinion. Rodrigues‑Birkett obtuvo 8 Encouraged, 6 Discouraged y 1 No Opinion. Por su parte, Grossi quedó con 5 Encouraged, 8 Discouraged y 2 No Opinion. Estas cifras ponen en evidencia la estrecha disputa entre las dos candidatas que lideran la contienda.
Candidatos que quedaron rezagados
Las aspirantes Michelle Bachelet e Ivonne A‑Baki no lograron obtener ningún voto Encouraged y acumularon 20 votos Discouraged entre ambas, lo que prácticamente las saca de la carrera. En contraste, el candidato africano Olara Otunnu, expretendente presidencial en Uganda, mantuvo una presencia constante con cinco votos Encouraged, siete Discouraged y tres No Opinion a lo largo de las tres rondas.
Implicancias de la falta de acuerdo entre EE.UU. y China
El hecho de que Estados Unidos y China no hayan alineado sus posiciones abre la puerta a negociaciones intensas entre los demás miembros permanentes. Rusia, Francia y Reino Unido, que también poseen poder de veto, podrían decidir inclinar la balanza a favor de una de las dos líderes latinoamericanas o buscar un consenso que incluya a Otunnu, quien representa una opción geopolítica diferente.
Qué esperar de la próxima ronda
Si la tendencia se mantiene, la siguiente votación podría cerrar la brecha entre Grynspan y Rodrigues‑Birkett, obligando a los miembros permanentes a buscar un punto de encuentro o, en el peor de los casos, a ejercer un veto que obligaría a iniciar una nueva ronda de candidaturas. La comunidad internacional observa con atención, pues la elección del nuevo secretario general definirá la agenda de la ONU en temas críticos como el cambio climático, la paz mundial y la reforma del propio organismo.
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