Trump se reúne en la ONU con la Liga Árabe mientras Irán y los hutíes aprietan los estrechos de Ormuz y Bab al‑Mandeb
El presidente estadounidense busca una solución diplomática mientras Irán y los hutíes aprietan los pasos marítimos clave.

Washington, 20 septiembre 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una reunión de alto nivel en la sede de la ONU junto a los jefes de Estado de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y Omán. El encuentro, programado para el martes después del discurso del mandatario en la Asamblea General, tiene como objetivo definir una respuesta conjunta ante la ofensiva simultánea de Irán y los rebeldes hutíes, que ha paralizado el oleoducto Este‑Oeste saudí y amenaza los pasos marítimos de Ormuz y Bab al‑Mandeb.
Una presión sin precedentes sobre los estrechos estratégicos
En las últimas semanas Irán consolidó su control militar sobre el estrecho de Ormuz, mientras los hutíes, apoyados por Teherán, avanzan sobre Bab al‑Mandeb y atacan el puerto saudí de Yanbu. El ataque aéreo que dejó inutilizado el oleoducto de 1 200 km que conecta la producción interna con los mercados internacionales ha forzado a Arabia Saudí a redirigir sus exportaciones por rutas más largas y costosas, encareciendo la energía a nivel global.
Trump opta por sanciones y evita una ofensiva terrestre
Ante la imposibilidad de derrotar al régimen chiíta sin una invasión terrestre, el presidente ha descartado la movilización de tropas estadounidenses. En su lugar, ha intensificado las sanciones financieras y comerciales contra Irán, intentando presionar a Teherán para que acepte una negociación. Sin embargo, el país chiíta ha encontrado refugio en el mercado negro chino, manteniendo la venta de su crudo a pesar del embargo.
El llamado de MBS y la respuesta de los aliados regionales
Mohammed bin Salman, príncipe heredero saudí, contactó a Trump en dos oportunidades pidiendo apoyo militar directo. Tras la negativa estadounidense, el príncipe recurrió a Israel y China: el primer ministro Benjamin Netanyahu ofreció compartir inteligencia militar, mientras que Xi Jinping se comprometió a mediar con Irán. La iniciativa árabe busca evitar una escalada que pueda arrastrar a la región a una nueva guerra.
Limitaciones logísticas del Pentágono
Un informe del Inspector General del Departamento de Defensa reveló que el arsenal estadounidense enfrenta un déficit estratégico: en los últimos meses se emplearon 6 000 drones de ataque y 1 500 misiles balísticos, pero la cadena de producción no ha logrado reponerlos totalmente. Esta carencia complica la posibilidad de que Washington entregue parte de su equipo militar a los aliados árabes, al menos hasta que se restablezcan los niveles de fabricación y almacenamiento.
El dilema de Trump a semanas de las elecciones de medio término
Con la campaña electoral a seis semanas del voto, el presidente evalúa si lanzar una ofensiva que pueda costarle la vida a soldados estadounidenses y desencadenar una crisis política interna. “Tengo una gran decisión por delante. ¿Quiero entrar y aniquilarlos o no?”, declaró Trump en una entrevista reciente, subrayando la incertidumbre que marcará la agenda de la reunión con la Liga Árabe.
Los líderes árabes, conscientes del daño que la interrupción del comercio petrolero genera en sus economías, exigirán a EE. UU. un despliegue militar que garantice la seguridad de sus territorios y la libre circulación en los estrechos. La respuesta de Trump, entre sanciones y limitaciones logísticas, será determinante para definir el rumbo de la crisis en el Golfo.
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