Nueva Zelanda

A menos de un año de su aprobación, Nueva Zelanda da marcha atrás de un proyecto de ley considerada modelo.

La llegada al poder del conservador Partido Nacional empezó a generar cambios en Nueva Zelanda por estos días.

Uno de ellos tiene que ver con la revocación de una ley que fue aplaudida en el mundo entero.

Estamos hablando de la iniciativa que restringe la venta de cigarrillos a las nuevas generaciones.

La ley fue aprobada el año pasado y tiene como objetivo ofrecer a los jóvenes un ambiente libre de tabaco.

De acuerdo a la iniciativa, la venta de cigarrillos a las personas nacidas después de 2008 está prohibida.

Con la inclusión del año 2008 garantiza una implementación gradual de la medida sobre la población.

Las estadísticas sanitarias de ese país indican que el tabaco es la principal causa de muertes evitables.

Pese al impacto positivo de la medida, el nuevo gobierno apoya la venta libre de tabaco.

El argumento del gabinete liderado por Christopher Luxon se apoya en la idea de la rentabilidad de los negocios.

En el debate se discute si los negocios son más importantes que el bienestar y la salud de las personas.

Al respecto, el profesor Richard Edwards, experto en salud pública e investigador de políticas antitabaco, fue contundente.

«Estamos consternados y disgustados… se trata de un paso increíblemente retrógrado en unas medidas sanitarias excelentes que son pioneras en el mundo».